Salida de la congestión vial está en transporte público, pero debe mejorar

El parque automotor en el Valle de Aburrá supera hoy 1,2 millones de vehículos, incluidas las motos. La cifra está ligada a los problemas de movilidad y medio ambiente. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
MEDELLÍN MEDIO AMBIENTE METROPLÚS MOVILIDAD TRANSPORTE VALLE DE ABURRÁ
POR JOSÉ F. LOAIZA BRAN | PUBLICADO EL 11 DE JUNIO DE 2016
80
mil nuevos vehículos, entre carros y motos se venden en el Aburrá cada año.
1,3
millones de personas moviliza diariamente el transporte público colectivo en el Aburrá.
EN DEFINITIVA

Alcaldía, Área Metropolitana y el Metro reflexionan con los transportadores sobre la manera de competir con el crecimiento insostenible del parque automotor privado en el Aburrá.
Si todos los vehículos —carros y motos— que circulan en el Aburrá se dispusieran uno tras otro, la fila que hoy supera 1,2 millones de motores se alargaría 800 metros cada día. Solamente para dar espacio a los automotores nuevos, se tendría que construir cerca de un kilómetro de carril en la vía diariamente.
Y eso sin tener en cuenta mayores pretensiones de espacio para el desplazamiento cómodo y seguro.
Esta lectura de la saturación en las calles tiene la subdirectora de Movilidad del Área Metropolitana, Viviana Tobón. Para sus cálculos tiene en cuenta que en el año el parque automotor en el territorio se incrementa en 80.000 unidades, más de 200 cada día entre carros y motos; cada uno de los primeros ocupa en promedio 4,5 metros y cerca de dos metros las otras.
La respuesta, ante la imposibilidad de hacer espacio para tantos vehículos a un ritmo sostenible en el tiempo —y que el mismo medio ambiente aguante las cifras—, está en un transporte colectivo y masivo que sea eficiente, seguro, limpio, cómodo e incluyente.
Perdiendo ante particulares
El transporte público colectivo está perdiendo frente a la opción individual. Desde 2005 las motos han aumentado en la ciudad un 400 por ciento.
La funcionaria del Área considera que en el sistema actual se pierden pasajeros porque no hay control de la operación ni medición de la calidad, la velocidad comercial es baja por la congestión y porque la mayoría de viajes implican el pago de dos pasajes o más.
También faltan conductores calificados y resolver falencias de integración entre los municipios del Valle de Aburrá.
La evolución del servicio
El jefe del Área de Buses del Metro, Jaime Alberto Wilches, considera que hay avances en la evolución del transporte colectivo con la operación de metroplús y las rutas integradas al sistema masivo.
Destaca que en 2015 las líneas 1 y 2 y las rutas en las cuencas 3 (Belén) y 6 (Manrique-Aranjuez) llegaron a movilizar en promedio 220.000 pasajeros en un día típico laboral. La operación con gas natural ha evitado el consumo equivalente a 7.000 galones de diésel desde 2011.
A pesar de las falencias, el transporte colectivo actual moviliza alrededor de un millón de usuarios cada día, subraya el director del Sistema de Transporte Público de Medellín —TPM—, Mateo González Benítez. El funcionario confía en contar con el gremio de los transportadores para reestructurar el servicio.
“Tenemos que cambiar, poque si no, serán cada vez más motos, más carros, más accidentes y un medio ambiente peor”, advierte.
Para promover el uso del transporte público masivo y colectivo, la Administración apunta a mejorar la eficiencia reduciendo los tiempos de viaje, adecuando la oferta a la demanda, controlando infracciones (paradas en lugares no permitidos, excesos de velocidad, sobrecupo, desplazamiento con puertas abiertas) y brindando información que le permita al usuario saber qué ruta le sirve.
Hernán Álvarez Agudelo, director de la Asociación de Transporte Colectivo del Valle de Aburrá, anota que los transportadores están dispuestos a sumarse al proyecto TPM para brindar un servicio más eficiente, seguro y amigable con el medio ambiente, en beneficio de la ciudad y especialmente de los usuarios.
CONTEXTO DE LA NOTICIA

PARA SABER MÁS
PROYECTO PARA EL TRANSPORTE COLECTIVO
El Transporte Público de Medellín TPM es un proyecto de la Secretaría de Movilidad que busca reestructurar el sistema de transporte público colectivo con el objetivo de mejorar en eficiencia, seguridad, comodidad, inclusión, sostenibilidad y el modelo empresarial. Para desarrollarlo, el Municipio de Medellín y el Área Metropolitana suscribieron en 2012 un convenio interadministrativo. Se pretende implementar una tarjeta única que permita usar todo el sistema con un solo cobro; sin embargo los contratos existentes para lograrlo están en revisión porque implicarían un incremento superior a los 300 pesos en el pasaje. Tener control operativo, priorizar la movilidad del transporte colectivo, renovar la flota y mejorar la información para los usuarios, están entre las estrategias.

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *