¿Qué dicen los candidatos sobre el tranvía de la 80?

Qué dicen los candidatos sobre el tranvía de la 80

La Avenida 80 es el eje longitudinal más importante del occidente de Medellín. En la foto, la intersección con el intercambio de la quebrada La Iguaná. FOTO ESTEBAN VANEGAS

El sistema tranviario de la carrera 80, la obra de movilidad más importante en Medellín después del metro (1995), dependerá de la voluntad política del próximo Gobierno Nacional.

El megaproyecto, de 13,5 kilómetros y con el que se pretende llevar el sistema masivo al occidente de la ciudad, tiene un costo aproximado de $3 billones. El Municipio solo cuenta con $600.000 millones, provenientes de la venta de acciones que EPM tenía en Isagén, firma vendida a la canadiense Brookfield en 2016.

En marzo de 2017, el alcalde Federico Gutiérrez, en reunión con el presidente Juan Manuel Santos, oficializó el pedido para que la Nación aportara $1,8 billones a la construcción del tranvía, es decir, el 60 % de su valor.

Según el artículo 2 de la Ley 310 de 1996, llamada “Ley de Metros”, la Nación debe cofinanciar, con capital, los sistemas de transporte masivo urbanos, con un mínimo de 40 % y un máximo de 70 % del servicio de la deuda. Sin embargo, hasta ahora no ha llegado el aporte del Gobierno.

El 15 de noviembre pasado, durante una visita a Medellín, Alejandro Maya Martínez, viceministro de Transporte, confirmó que el presupuesto nacional de 2018 destinado a financiar proyectos de movilidad en el país había sido repartido entre el Regiotram de Cundinamarca (un tren ligero entre Bogotá y Facatativá, con un presupuesto de $1,02 billones) y el metro de Bogotá ($9,08 billones), es decir, que no había asignación para el sistema tranviario.

“Esperamos que la región siga madurando el proyecto. En el momento no está presentado ante el Ministerio de Transporte. Esperamos que superen la discusión”, dijo Maya en ese entonces.

Ese mismo día, el alcalde Gutiérrez aseguró que la iniciativa la conocían la Presidencia y el Ministerio de Hacienda. El mandatario local dijo que “el Gobierno tiene que ser claro en lo que ya me dijo el presidente: ‘recursos para el tranvía de la 80, de parte de la Nación, no hay’”.

¿Qué ruta continúa?
El alcalde Federico Gutiérrez anunció que en los próximos meses radicará ante el Gobierno Nacional el proyecto completo para que el próximo Jefe de Estado asigne los recursos que ya se solicitaron y que hacen falta para construir el segundo tranvía de la ciudad (el de Ayacucho opera desde el 15 de octubre de 2015).

La Administración Municipal contrató la estructuración técnica, legal y financiera del corredor con la Financiera de Desarrollo Nacional, entidad que ya ha presentado varias entregas de los diseños.

Una vez la estructuración esté lista, se radicará ante el Departamento Nacional de Planeación para que pueda ser considerado proyecto estratégico de interés nacional. Para este trámite no existe un plazo determinado y dependerá de la disposición burocrática.

Una vez reciba esta calificación, pasará al Consejo de Política Económica y Social (Conpes) para que, finalmente, se aprueben los recursos.

“Debe haber voluntad política, seguiremos insistiendo en que se necesitan los recursos de la Nación. Este municipio ha venido construyendo su sistema con recursos propios, pero el Gobierno es muy importante para que esta obra se pueda hacer”, dijo Orlando Uribe Villa, secretario de Hacienda de Medellín.

Mientras tanto, la Alcaldía construirá cuatro intercambios sobre las principales intersecciones de la 80, para adaptar la infraestructura al futuro paso del sistema.

La importancia de la obra

Andrés Emiro Díez, líder del equipo de investigación sobre movilidad sostenible en la UPB, dijo que la implementación de corredores de transporte público, aún más cuando son ferroviarios y eléctricos, tiene como impacto inmediato la racionalización de los vehículos que circulan por el eje vial, además de la disminución del consumo de energía y la reducción de los gases.

“Beneficia la salud pública por la reducción del consumo de combustibles fósiles. Por ejemplo, el Transmilenio consume el 5 % del diésel del país. Por eso, todo proyecto que busque cambiar los vehículos por sistemas de alta capacidad, traerá beneficios y externalidades enormes”, añadió.

Felipe Vélez Roa, exdirector de Planeación de Medellín y exgerente del tranvía de la 80, destacó que hoy es necesario, por la coyuntura ambiental, poder ofrecer infraestructura de transporte público y este corredor, por los pasajeros que movería (198.460 diarios en 2025, según proyectan los estudios iniciales entregados al Metro), sería una inversión eficaz para cambiar la forma de movilizarse en el occidente.

“Sería la ampliación del metro, con una cobertura similar a la línea A en Medellín, en una zona donde viven un millón de personas”, dijo.

Vélez indicó que este es un proyecto integral, que no solo contempla el metro liviano, sino infraestructura para peatones, ciclorrutas y renovación con oferta de vivienda que revitalizaría los 43 barrios de las comunas impactadas.

Tomás Elejalde, gerente del Metro, indicó que desde 2004, de manera previa a elecciones, la entidad presenta a los candidatos el Plan Maestro a 2030, con el fin de exponer los corredores que se tienen contemplados. Esto se hace para que quien sea electo cuente con los elementos para tomar decisiones de alto impacto. “Son los gobernantes quienes definen cuáles proyectos tendrán prioridad y gestionan su financiación”, concluyó Elejalde

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